El sistema financiero argentino

El Sistema Financiero Argentino actual

En los últimos años asistimos a un proceso de reducción del número de entidades financieras en la Argentina. Una tendencia que encuentra sus raíces en el muy elevado número de entidades que comenzó a operar bajo la reforma de la Ley de Entidades Financieras del año 1977, considerando las características potenciales de mediano y largo plazo del mercado financiero argentino.

Sin embargo, mucho pasó en estas dos décadas en el escenario macromonetario en el cual se desarrollan las actividades de administración del sistema de pagos de la sociedad y de intermediación financiera: corridas cambiarias y bancarias, períodos de aislamiento financiero en el contexto de la crisis de la deuda durante la década del 80, oleadas hiperinflacionarias, con su consecuencia de desmonetización, desbancarización y destrucción de la moneda doméstica en el cumplimiento de sus funciones esenciales de unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor. Ya en esta década, la recuperación del nivel de monetización, ahora en un contexto de economía cuasi-bimonetaria (peso-dólar), y un fuerte crecimiento del crédito, aún absorbiendo el shock tremendo que representó el drenaje del 20% de los depósitos durante la crisis del tequila, mostraron otra fase en igual dirección hacia la concentración bancaria.

En los últimos ocho años han convivido tres hechos estructurales en el sistema financiero:

1) Una mayor integración de la Argentina con un mundo cuya globalización e interrelación crecía en proporción geométrica, influyendo en el desarrollo de los servicios bancarios y planteando nuevas demandas y exigencias. Los bancos accedieron a formas de financiamiento en el exterior que antes estaban más limitadas por el aislamiento financiero.

2) Un proceso de privatización de la banca pública provincial, así como de cambio en el rol de algunos bancos públicos nacionales.

3) Un crecimiento sostenido de los depósitos, a partir de los muy bajos niveles de 1990, además de la utilización de otros mecanismos de obtención de fondos (obligaciones negociables).

Estos tres hechos, confluyen hacia una mayor concentración bancaria y a una nueva reducción del número de entidades. El fenómeno de la globalización e internacionalización, conlleva un mayor riesgo o vulnerabilidad a los shocks externos. A su vez, la convertibilidad demanda un sistema financiero con un alto nivel de capitalización y liquidez para mitigar el impacto de esos shocks.

El sistema financiero argentino está compuesto por los siguientes tipos de entidades:

  • Bancos Comerciales

  • Bancos de Inversión

  • Bancos Hipotecarios

  • Compañías Financieras

  • Sociedad de ahorro y prestamos para vivienda

  • Cajas de Crédito

A su vez, las entidades, según las características de sus accionistas y órganos de decisión, pueden ser:

• Públicas (nacionales, provinciales, municipales).
• Privadas de capital nacional.
• Privadas de capital extranjero.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: